La magia de la literatura

Hoy queremos hablaros de magia, de magia real, quizá algunas personas las llamen destino… otras las denominarán casualidad, pero os aseguro que para nosotros es magia en estado puro. 

La literatura es una herramienta muy poderosa, y aunque en ocasiones no seamos conscientes de ello, nos cautiva de tal manera, que aun sin abrir la cubierta de un libro, éste ya nos está eligiendo desde lo lejos. Os pongo en situación, entráis en una librería, estanterías que llegan hasta el techo os rodean repletas de libros como grandes murallas históricas, porque al fin y al cabo, cualquier libro es historia, sea ésta real o no, fantástica o terrorífica y en ese momento la sensación de embriaguez, como si os hubierais bebido cuatro litros de cualquier bebida alcohólica, os inunda cada poro. Es en ese momento donde, aunque penséis que comenzaréis a buscar algo de vuestro agrado, en realidad son ellos los que os buscan a vosotros, los que con sus llamativos colores, sinuosas formas, relieves y volúmenes os invocan, y es entonces y solo entonces, cuando deciden destacar por encima de los demás para que poses tus ojos en ellos y los adoptes. Quizá se trate de una adopción temporal, quizá después decidas que necesita un mejor hogar donde sea más valorado, o quizá se convierta en tu compañero de por vida, sea como fuere, ese libro te a escogido a ti y no al revés. 

Cuando lo que encuentras es una edición que ya fue tuya en algún momento y la redescubres, el sentimiento es aún más potente. Es como conectar con un viejo amigo al que amaste en algún momento de tu vida, y con el que vas a volver a tener las mismas conversaciones que antaño, pero que después de tanto tiempo, aunque te suenen, te llegaran como nuevas en esa conexión.

 

Ésto último es más o menos lo que me ha pasado hoy a mi, mientras ambos (mi fiel compañero de vida y de cajones cerebrales) caminábamos por las calles que en ocasiones frecuentamos. Por ese camino, un día maravilloso, el se dio cuenta de una joya que allí habitaba… una librería callejera.  Os preguntaréis que es eso…pues eso, señoras y señores, es ni más ni menos que una cabina telefónica (quizá en la imagen que os muestro no lo parece mucho, pero prometemos que lo es) convertida en biblioteca pública. Alguien (no sabemos a quien se le ocurrió esta magnifica y brillante idea) cogió un par de tablones de madera, un poco de pintura y creó dos estanterías en su interior para que la gente pudiera dejar los libros que quería dar en adopción y recoger los que más le gustaran para llevárselos a su casa. Y todo GRATIS.

Es maravilloso saber que personas que no puedan permitirse el lujo de la lectura, puedan hacerlo gracias a personas tan solidarias como éstas.

Pues bien, retomando la historieta donde la dejé, hoy, cuando pasamos por este precioso lugar, como siempre hacemos, nos paramos a mirar si había algún ejemplar precisando nuestro cariño, y cual fue mi sorpresa cuando nos encontramos con una fantástica edición en perfecto estado de «La sombra del viento» de Carlos Ruiz Zafón.

He decir, que éste escritor me marcó mucho, ya que mis comienzos en el mundo literario fueron con su novela titulada «El príncipe de la niebla» que a mis diez años de edad me asustó y entusiasmo a igual medida, y la sombra del viento la leí con mucho cariño muchos años después cuando volví a encontrarme con el sin saber siquiera que había sido su narración la que me hizo amar tanto las palabras. (Otro día si queréis, y le dejáis tiempo a la otra mitad de mi cerebro para que lo termine de leer, le hacemos un análisis conjunto). 

Me sobraba tiempo, por lo que mientras esperaba, pues mi gran amor tuvo que irse unas horas, empecé a rememorar y releer esas páginas maravillosas, y fue cuando fui consciente de lo que he comentado al principio, de que a veces son ellos los que te escogen, que ese libro se hallaba rezagado y descansando su lomo sobre otro menos peculiar de una forma poética y como esperando ser descubierto, pareciendo una hazaña del destino, un tomo que hablaba de libros olvidados, olvidado en una librería improvisada en una antigua cabina telefónica. Parecía llamar a gritos a un nuevo lector, a ese nuevo compañero que le quitara el polvo dorado para poder respirar de nuevo, para expandir su alma y perpetuar su mensaje. Y por ello como cosa del destino, recupere el ejemplar para volverlo a leer… aquella historia olvidada en mi mente resurgía y como aquella primera vez, me embriagaba con su esencia y volvía a hacerme soñar. Es una delicia, y es una casualidad muy bonita que hace que un día aparentemente gris, empiece a brillar un poquito con la magia de la literatura.

Nos gustaría saber cuál es ese libro que os hace volar, que os hace soñar o que os inspira, o qué escritor en particular, porque en ocasiones no son solo las historias, sino la propia narrativa tan marcada de algunos escritores. ¡Queremos conoceros más! ¿Os ha pasado alguna vez algo similar? ¿Os habéis enamorado a primera vista de algún ejemplar? Pero sobre todo y ante todo aceptamos recomendaciones. ¡¡ADELANTE!!

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