Ilustración Personal

Todo comenzó con una broma. Cuando me dijo que no se le daban bien las matemáticas y que siempre que pensaba mucho y se frustraba se le ponían rojas las orejas. Pensé que era una exageración más. Todos exageramos con nuestros defectos y no pensé que realmente se le iba a dar tan mal hacer cuentas sencillas. 

«Sólo contar 2+2 ya me parece frustrante.»

– Me decía ahora sí exagerando un poco.

Así que un día se me ocurrió una idea, imaginé como estaría su cerebro mientras pensaba alguna fórmula matemática. Qué entresijos podría haber allí dentro para que todo fuera tan complicado, y sin decirle para qué le dije que se sacara una foto en una posición determinada. Y de ahí salió esta ilustración. 

Finalmente se convirtió en una camiseta que ahora lleva muy orgulloso…¡podéis ver lo bien que le queda!

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