El gran Doctor...¿Quién?

9.5/10
Un poco de introducción

       Fue en el 63, cuando la cadena de televisión británica BBC, apostó por un  programa educativo. Se trataba de una serie sobre un viejecito y su nieta viajando en una máquina del tiempo disfrazada de cabina telefónica. La idea era mostrar momentos del pasado, para enseñar un poco de historia a los más pequeños, pero a alguien se le fue la mano y acabaron por incluir robots asesinos y monstruos alienígenas. Luego vinieron las sociedades secretas, tramas enrevesadas y más ciencia ficción. La serie, por la cual nadie apostaba, fue todo un éxito. 

 

Pero tras tres años siendo el gran Doctor, el actor principal (William Hartnell) comenzó a tener problemas con el nuevo equipo de rodaje además de problemas de salud (arterioesclerosis)  hicieron que tuviera que bajarse del barco (o de la cabina), a lo que los productores, lejos de verlo como un problema, lo vieron como una oportunidad y decidieron darle «poderes» al personaje y otra cara, con la excusa de poder regenerarse para engañar a la muerte. Esa «excusita» les valió para seguir años y años remplazando al actor principal, convirtiéndola así, en la serie más longeva de ciencia ficción.

La serie tuvo un parón en el 89, y aunque intentaron volver en los 90 con una pésima película, no fue hasta en 2005, cuando volvieron a continuarla más o  menos donde la dejaron y sigue hoy en día. De ser una serie infantil y educativa pasó a ser un icono para la ciencia ficción y la cultura en general. De ella se han realizado múltiples historias en diferentes plataformas, de manera que no se ha quedado solo en la pequeña pantalla. Podemos encontrar un centenar de cómics, novelas, radio-novelas, varias películas y cuatro spinoffs y sobre todo muchísimo merchandisgin.

Simbología de la serie

       La serie cuenta con varios referentes visuales que hace que cualquier espectador la reconozca rápidamente. Empezando por la famosa cabina azul (cuyo color incluso ha llegado a convertirse en un Pantone oficial llamado «Tardis»), pasando por las extravagantes vestimentas y destornilladores sónicos (un cachibache capaz de abrir todo tipo de puertas y analizar sustancias) de cada Doctor que los hace únicos e inigualables, y eclipsando en los míticos vilanos:

 

Los Dalek

Ese cubo de basura con un desatascador y una barilla batidora como armas, que tienen como coletilla «Exterminate» (Exterminar)

 

Los Cyberman

Una mejora de los humanos, pues ellos no pueden sentir, también con una coletilla familiar «Delete» (Eliminar)

 

Los ángeles llorones

Aunque es uno de los villanos más recientes (lo que significa que la serie sigue aportando material nuevo y de bastante calidad) no se quedan atrás, unas estatuas con forma de ángel, en realidad alienígenas, que están en un juego constante del «un, dos, tres caravana es».

 

The Master («El amo»)

El contrapunto del protagonista. El villano más semejante al Doctor. (Y tanto, fueron amigos de la infancia).

Cabe destacar que no sólo los villanos son emblemáticos, pues esta serie, posee una gran lista de acompañantes del Doctor, nexo del espectador a la rareza más extrema de la serie.

Capítulos para empezar a ver la serie (y entenderla)

     Debido a la dificultad y casi imposibilidad de encontrar capítulos de la serie antigua, creemos que una buena forma de comenzar a verla es desde el reinicio de la misma en 2005. Adentrarse en el mundo tan extenso que es Doctor Who desde aquí, puede ser una buenísima opción.

A continuación os mostraremos los capítulos esenciales para conocer más de los personajes y villanos que hemos mencionado anteriormente.

El primer capítulo de la serie moderna es el perfecto para adentrarse en este basto universo. Es el que marca la estructura, es el episodio que mejor resume la esencia de la serie clásica.

Este es el episodio dónde entra uno de nuestros villanos favoritos: los Daleks. Es un buen capítulo para entender la mecánica y la motivación de estos cubos de hojalatas y porqué no, también para temerlos.

Aquí nos encontramos con elementos de la serie clásica; una de las acompañantes más carismática además del perro robot del Doctor (sí, el Doctor tiene perrito y mola cantidad). Un buen episodio que mira con nostalgia y se ríe de sí mismo… Una buena conexión entre ambas etapa de la serie… ¡Muy recomendado! 

Antes mencionamos a los mejores villanos que la serie moderna ha creado… Pues si queréis entenderlos un poquito, aquí tenéis el primer capítulo de estas esculturas tan majas.

Los capítulos de relleno no suelen ser buenos, pero en Doctor Who suelen ser la excepción. Es más, pueden ser mejor incluso. Este capítulo es agobiante, con un buen guión y muy entretenido.

Nuestra opinión

Parece mentira que lleven tantos años con el mismo personaje, contando las mismas historias, con los mismos villanos rancios y los mismos efectos cutres y aun así, siga funcionando. Pues a pesar de esa apariencia de serie mal hecha es una gran pieza audiovisual que se ha ido puliendo a lo largo de los años (y a lo largo de los universos). Pero es una gran azaña seguir haciendo este tipo de material hoy en día, un material certero lleno de esencia, la cual, convierte en esta prodigiosa pieza audiovisual en la serie más longeva de la ciencia ficción (que por algo será, algo habrá hecho bien). Personajes carismáticos, un universo dibujado que se expande a lo largo de esta gestación casi infinita, un universo enrevesado al igual que las tramas de unos capítulos de periplos espaciales, edulcorados con una gran cantidad de frenesí. Eso es Doctor Who.

Desgraciadamente, la serie tenía que llegar a su fin, y así lo hizo, a nuestro parecer, al finalizar la décima temporada de esta nueva regeneración, con el grandioso Peter Capaldi. No es culpa de Jodie Whittaker, la primera actriz en interpretar al Doctor, que hace un excelente trabajo en lo que el guión le permite, sino la partida del Showrunner S. Moffat y la entrada del no tan genial C. Chibnall (y eso que el tío no es tan malo, pues Broadchurch es una serie interesante). Tal vez la serie buscaba adaptarse más a los tiempos que corren, pero se quedó en el banquillo. Aunque dicen que la última temporada va mejorando, pero la infumable onceava temporada nos hace imposible comprobarlo, pero intentaremos darle una oportunidad, porque ésta serie ha mellado tanto en nosotros que no verla sería como pegarle a una anciana.

 

Si tenéis algo más que queráis aportar a nuestra reseña, pensáis que ha faltado algo que mencionar (que seguramente), o simplemente queréis decir algo. ¡COMENTAD!

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